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Agenda Urbana 2030 Santiago de Compostela

Conceptos clave para entender la Agenda Urbana 2030 de Santiago de Compostela (II)

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Continuamos mostrándote los principales conceptos con los que comprenderás más sobre la importancia de la Agenda Urbana 2030 de Santiago de Compostela. Aquí están otros cinco términos con los que te deberás familiarizar para saber más sobre este documento estratégico.

Ciudad compacta

Otro de los términos clave que encontrarás sobre la Agenda Urbana 2030 de Santiago es el de ciudad compacta. Este concepto hace referencia a la creación de un espacio urbano que promueva la proximidad de los servicios y la convivencia entre diferentes. Para esto, hace falta contar con una adecuada planificación que reordene las urbes para que sean más eficientes y estean enfocadas al concepto de ciudad caminable evitando, de esta manera, la dispersión poblacional.

Una ciudad compacta desarrolla el uso mixto de los suelos, fomentando la integración de los de tipo residencial y los terciarios. De esta manera, se podrían acortar los tiempos de traslado -por ejemplo, la posibilidad de ir al trabajo caminando o en transporte público-, lo que contribuiría, al iempo, a la reducción de la dependencia del vehículo privado. Además, contando con espacios amplios y de convivencia entre diferentes, se promueve una ciudad más segura y en la que las personas también participen.

Centrándonos en el caso de Santiago, contamos con dos grandes núcleos urbanos dentro de la ciudad: el casco histórico y el Ensanche. Para conseguir esa ciudad compacta se prevé el estabelecimiento de diversos canales de conexión entre barrios de manera que se promueva la convivencia entre diversos tipos de suelos, creando, a la vez, espacios de encuentro para los diferentes grupos poblacionales. Estos canales reforzarán, además, ese concepto de ciudad caminable, promoviendo los desplazamientos a pie o en transporte público.

Resiliencia

Sin duda, este es uno de los conceptos que más ha sonado en los últimos años. Tanto que ya se refiere a una actitud vital: la capacidad de adaptarse a las dificultades procurando sacar lo mejor de las enseñanzas y aprendiendo de los errores del pasado. En este sentido, la resiliencia apunta a todas aquellas acciones por las cuales la sociedade deberá adaptarse al cambio climático. Esto implica ajustes tanto en los sistemas ecológicos como económicos y también sociales con el fin de dar una respuesta a la situación climática del planeta y ante sus posibles impactos tanto en el presente como, especialmente, en el futuro.

En esta línea se establece el concepto de ciudad resiliente, que hace referencia a aquellas estrategias que se prevén llevar a cabo de cara a mitigar los efectos del cambio climático. Para eso, se promueve una planificación específica sobre la infraestrutura verde y también acciones que procuren reducir la contaminación. Entre las propuestas se encontrarían, por ejemplo, aquellas dirigidas a prevenir cualquier fenómeno natural extremo -lluvias torrenciales o incendios forestales-.  

Tomando la base del diagnóstico de la Agenda Urbana 2030 de Santiago de Compostela, este concepto se aplicaría en lo tocante a la adecuada recogida de pluviales. Además, hace falta añadir otras medidas como estrategias conjuntas de prevención contra las olas de incendios forestales y contra las inundaciones, así como la creación de corredores naturales que permitan a la ciudad convivir con los eventos naturales al tiempo que se procura establecer espacios de encuentro de la ciudadanía.

Conectividad

Este concepto, muy vinculado a la ciudad compacta, alude a la reducción de las distancias en lo tocante a los tiempos. Es decir, que se tarde poco tiempo en ir a trabajar, en realizar un trámite, en ir a hacer la compra o en ir a un parque o área de ocio. De este modo, la conectividad está relacionada también con aspectos como la peatonalización y el acceso a una vivienda digna.

Dentro de este campo, también hace falta hablar sobre la llamada conectividad ecológica, que apela a facilitar la preservación de la biodiversidad, con acciones que no destruyan el hábitat de los seres vivos. Para esto, se deberían establecer corredores ecológicos para facilitar esa preservación de las especies.

En lo que respecta a la Agenda Urbana 2030 de Santiago de Compostela, esta conectividad se podría ver beneficiada con la creación de un corredor ecológico en el que el río Sar actúe de eje conector entre la ciudad y los municipios del área metropolitana. Además, se contempla la creación y refuerzo de áreas verdes que funcionen como espacios de contención contra los efectos del cambio climático a la vez que funcionen como espacios de convivencia y creen un modelo territorial sostenible.

Sostenibilidad

El Objectivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 11 de la Agenda 2030 de Naciones Unidas se centra en las ciudades y comunidades sostenibles. En este sentido, pone como principal fin que las urbes y asentamientos humanos sean “inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”. Con respecto a este último concepto, se considera una cidade sostenible aquella que se acerque a la emisión cero carbono. Una meta por la que hay que trabajar fomentando diversas acciones como, por ejemplo, la integración de las energías renovables, la reducción al mínimo de los residuos, la reutilización de las aguas fecales…

En pocas palabras, una ciudad sostenible es una ciudad verde, en la que los espacios públicos de esparcimiento y ocio ocupan un lugar importante y, sobre todo, se encuentran próximos a las vivendas de toda la ciudadanía. Además de promover ese encuentro entre las persoas residentes en una misma urbe, las especies arbóreas también protegen del calor, retienen el agua de la lluvia y renuevan el oxígeno. Si a esto se le añade el concepto de ciudad caminable, el uso de la bicicleta y del transporte público de calidad, se contribuirá a una considerable reducción en las emisiones de gases contaminantes.

Para esto, en la Agenda Urbana 2030 de Santiago de Compostela se contemplan medidas para reforzar el uso del transporte público, la puesta en marcha de medidas de adaptación de las energías renovables y también iniciativas para crear una ciudad compacta y cohesionada que optimice todos sus recursos. Medidas que se complementan con la planificación de un nuevo urbanismo sostenible en el que la rehabilitación de viviendas cuente con un papel salientable, además de poner en marcha acciones para incrementar y potenciar las zonas verdes existentes en la ciudad.

Kilómetro 0

Este concepto se encuentra asociado principalmente a la alimentación. De una manera muy intuitiva alude a todos aquellos servicios y productos que se encuentran en el entorno más inmediato. Así, los alimentos kilómetro cero son aquellos proporcionados por las personas productoras o las empresas que se encuentran en un radio de acción de no más de 100 kilómetros. Este mismo concepto se aplica a otro tipo de servicios.

El mayor beneficio del Kilómetro 0 es que promueve el comercio local, el de proximidad. Un modelo empresarial que, además, contribuye a la reducción de los costes en transportes, ya que provienen de áreas próximas. De esta manera, se ven reducidas las emisiones derivadas de esta logística en el envío de productos. Unos productos, especialmente aquellos que provienen de la agricultura, que promueven una dieta equilibrada y que aprovecha la temporada, evitando prácticas como el uso de fertilizantes o de otros productos para extender su durabilidad.

Aplicado al concepto de la Agenda Urbana 2030 de Santiago, una ciudad que apuesta por el kilómetro 0, lo hace también por la proximidad, por el desarrollo de la economía local. Al tiempo, se acerca una visión que se puede extender al conjunto de la ciudadanía en el sentido de contar con todos los servicios precisos de una manera cómoda y sin tener que desplazarse utilizando el vehículo para cubrir sus necesidades. Un modelo de vida que además contribuye a la sostenibilidad y a la lucha contra el cambio climático.

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